despierto y lo primero que veo me da ganas de vomitar.
ayer sentía que caía;
caminaba por la calle, con un frio que me helaba hasta los huesos, y sentía que caía sin, nunca, llegar al piso.
caía, y no paraba de caer. me sentía sin gravedad, pero con toda la gravedad del mundo. tenía frio, y se me desintegraba el alma. ODIO, odio era lo que sentía. el frio ya no me importaba, y decidí no sufrir más, decidí olvidarme de lo que me hacía morir, de lo que me hacía caer caer y caer. fue LA decisión.
pero después de dos cuadras me di cuenta de que no era suficiente con decidirlo; que aunque estuviera más que segura de olvidarme de ese "temita", me iba a seguir persiguiendo, sin dejarme en paz, tal como lo venía haciendo.
¿qué mierda puedo hacer ahora, que aunque quiera no puedo escapar?
silencio.
la respuesta no existe.
no está escondida ni tampoco se muestra.
no está en este ni ningún otro universo.
¿calma? no puedo calmarme.
¿respirar? ya no hay aires.
¿olvidarme? ya dije, NO PUEDO.
seguí caminando.
a día de hoy me pregunto qué hacer, y sin respuestas sigo caminando, sigo duermiendo y despertando, sin nunca parar de pensar en ese "temita", sin nunca parar de tener la misma imagen en la cabeza, despierto y lo primero que veo me da ganas de vomitar.
sábado, septiembre 6
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

