domingo, octubre 26


Femme fatale, sin escrúpulos. No existe el bien, si la noche continúa, sea París o New York. La múscia de fondo, y tu silueta irresistible. Piel de miel, brillante como el oro. Las luces de la ciudad que te admira y te teme, que se derrite al verte pasar y se congela al tocarte.


Femme fatale, de ningún y todo hombre. Dejar de ser y serlo todo, es lo que haces. Tu movimiento al caminar, y tu soltura al hablar. La dulzura de tus labios carmesí.

Femme fatale para hacerte morir sin revivir.

NADA ( un espacio vacío )

mirar. ver y mirar.
veo un sol inmenso, ¿será verdadera su luz? pues yo no lo sé.
quizás es sólo un invento de mis ojos, de mi mente.
quizás mis ojos sean un propio invento de mi mente.
quizás mi mente sea un inveto ajeno; o sin dueño.
quizás todo sea nada y nada sea todo, pero lo sabré cuando ya no exista nada de lo que parece existir.

jueves, octubre 9

frustrada frustración

callarse por el simple hecho de hacer silencio, sin dejar pasar ni un poco de sonido entre medio de las duras paredes de un "sh", me frustra. ¿para qué hablar si me van a callar en algún momento?
nacer, ir al jardín, conocer gente, sonreír, estudiar, ser el mejor, ir a un colegio prestigioso, conocer más gente, repetir palabras miles de veces. ¿para qué toda esa vida si en algún momento la muerte nos toca?
porque los colores, los olores, los sabores, los amores, los temores, los errores, los perdones, los mejores, los peores, los extremos, los mínimos, los todos y las que me faltarán, lo valen.

miércoles, octubre 1


¿qué día es hoy?

por suerte no es lunes, porque los odio.

entonces sí. puedo mirarte y sentirte tan tan cerca que creo escuchar tu corazón, pero del lado de adentro. podemos acordarnos de lo bueno, de lo malo y de lo que no sabemos muy bien. todo lo que quedó por hablarse, lo podemos hablar. podemos cerrar los ojos y volver a empezar. abrirlos y vernos por primera vez, mirarnos por primera vez.


a lo lejos y a contra luz distingo algo.

¿qué traes?

vos y tus sorpresas, que como siempre son súper previsibles. no podía ser nada más que aquella foto que nos sacaron -mientras discutíamos sobre el sol y el mar, escuchando a otros hablar de amor y riéndonos- enmarcarda y preparada para regalo.

¿te acordás de esta foto?

¿y cómo podría olvidarme de la última vez que nos vimos antes de enterarme de lo terrible y hermoso que sería mi futuro? esa foto lo es todo, pero no lo sabés. esa foto es el amor que me falta para morir por vos. pero no importa.

no, ¿qué foto es? nos sacaron miles.

igual yo sé que sabés que sabemos, que nada de lo que pasó fue de casualidad. y aunque negamos y recontra negamos -con una risa de por medio- todo lo pasado en los inviernos y veranos, aunque negamos todo, escuchamos esa canción y nada importa, porque es nuestra canción y podemos dejar todo en otro lado y hacer la nuestra.


¿no era eso lo que me querías decir?

sábado, septiembre 6

despierto y lo primero que veo me da ganas de vomitar.
ayer sentía que caía;
caminaba por la calle, con un frio que me helaba hasta los huesos, y sentía que caía sin, nunca, llegar al piso.
caía, y no paraba de caer. me sentía sin gravedad, pero con toda la gravedad del mundo. tenía frio, y se me desintegraba el alma. ODIO, odio era lo que sentía. el frio ya no me importaba, y decidí no sufrir más, decidí olvidarme de lo que me hacía morir, de lo que me hacía caer caer y caer. fue LA decisión.
pero después de dos cuadras me di cuenta de que no era suficiente con decidirlo; que aunque estuviera más que segura de olvidarme de ese "temita", me iba a seguir persiguiendo, sin dejarme en paz, tal como lo venía haciendo.
¿qué mierda puedo hacer ahora, que aunque quiera no puedo escapar?


silencio.
la respuesta no existe.
no está escondida ni tampoco se muestra.
no está en este ni ningún otro universo.

¿calma? no puedo calmarme.
¿respirar? ya no hay aires.
¿olvidarme? ya dije, NO PUEDO.

seguí caminando.
a día de hoy me pregunto qué hacer, y sin respuestas sigo caminando, sigo duermiendo y despertando, sin nunca parar de pensar en ese "temita", sin nunca parar de tener la misma imagen en la cabeza, despierto y lo primero que veo me da ganas de vomitar.